Nadie es más que nadie

Visto desde la televisión que tanto frecuenta últimamente, Miguel Ángel Revilla parece un hombre afable y cercano en el trato, un tipo sencillo que no alardea de su cargo, al que no le importa moverse en taxi y que cae bien, cuestiones partidistas al margen, por algo tan insólito en estas lides como decir lo que piensa y no solamente pensar lo que dice. 

En este tiempo en el que la clase política ha perdido el favor del pueblo gracias a corruptos e ineptos gobernantes es agradable encontrar a alguien que sabe de donde viene y que abandonó actividades más lucrativas para «intentar plasmar sueños en realidades» con el objetivo de beneficiar a sus conciudadanos, llegando a ser presidente de Cantabria.

En este libro que ha escrito de su puño y letra, el fundador y actual secretario general del PRC conforma un relato repleto de humor y espontaneidad pero sobre todo «escrito desde la libertad». Esta es su historia.

Espasa | 2012 | 978-84-670-0668-1 | 256 pp.

Salceda es uno de los pueblos del valle de Polaciones, donde las vacas no dan casi leche, «la nieve lo sepulta todo» y la tierra es dura e ingrata. Es allí donde Revilluca, hijo de un guarda de montes y una maestra, nació y vivió sus primeros años, en plena posguerra; y a pesar de las penurias sufridas es aquel lugar, donde «todo era de todos», del que conserva sus mejores recuerdos. Así es como nuestro protagonista va recorriendo su infancia legándonos unas primeras páginas verdaderamente emotivas y cargadas de anécdotas.

Pero en Nadie es más que nadie no solo descubriremos sus orígenes, también viviremos su traumática adolescencia instalado ya en Santander o sus estudios de Ciencias Económicas en Bilbao, «una ciudad extraordinaria», donde coincidió con Javier Etxebarrieta Ortiz, quien sería después fundador de ETA. Es a partir de este punto, con la creación del PRC y su lucha por convertir Cantabria en Comunidad Autónoma, donde el libro deriva, como no podía ser de otra forma, a temas de índole política y económica. Para digerir mejor algunos de estos capítulos que el lector podría considerar menos atrayentes y no perder un ápice de la frescura y agilidad, Revilla va diseminando a modo de píldoras humorísticas sus encuentros con personajes como José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Emilio Botín o el rey Juan Carlos, sus «meteduras de pata» en la boda del Príncipe Felipe o su colaboración en el programa de Andreu Buenafuente.


«La palabra tiene que estar de acuerdo con la conciencia y el discurso con el ejemplo. Ser en la calle la personificación exacta, el reflejo fidelísimo de lo que se dice en la tribuna o en el púlpito.»


Un ejercicio de sinceridad poco común entre nuestros dirigentes que ha dado como resultado un divertido libro que merece la pena leer para acercarnos más a un hombre sin pelos en la lengua como es Miguel Ángel Revilla.


Booktrailer de Nadie es más que nadie

+ Información:
Lee las primeras páginas de Nadie es más que nadie
Twitter de Miguel Ángel Revilla

No hay comentarios:

Publicar un comentario