Los surcos del azar

«Para qué llamar caminos 
a los surcos del azar»
 Antonio Machado

Hace mucho que disfruto de otras lecturas pero no he olvidado los buenos ratos que pasaba de crío con los tebeos de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, el Capitán Trueno y tantos otros. Recuerdo con especial cariño los Gente Menuda, antiguo suplemento del diario ABC, que mi tía me traía los veranos o las aventuras de Tintín o de Astérix que descubrí en el colegio pero aunque la obra que hoy trataré de valorar me ha hecho rememorar estos tiempos por su similar apariencia donde le dibujo es protagonista, no es un tebeo como los nombrados anteriormente sino un libro poseedor de una temática de mayor calado, novela gráfica dicen, acerca de un momento histórico del que debemos aprender.

Las espléndidamente dibujadas viñetas de Los surcos del azar comienzan su andadura un 28 de Marzo de 1939. La Guerra Civil española esta dando sus últimos coletazos y en el puerto de Alicante se agolpan un sinfín de republicanos que, aislados al sur del Ebro y acorralados por las tropas franquistas, esperan un transporte que les permita abandonar con vida una patria por la que tanto han luchado y cambiarla por una tierra extraña donde no serán precisamente bien recibidos.

Astiberri | 2013 | 978-84-15685-36-4 | 328 pp.

Encomiable fue la labor del capitán Dickson que al mando del Stanbrook lograría evitar el bloqueo y alojar en su barco a más de dos mil quinientos pasajeros consiguiendo zarpar rumbo a Argelia donde muchos sobrevivieron recluidos en condiciones lamentables o incluso enviados al desierto del Sahara y obligados a trabajar en la construcción del ferrocarril Mediterranee - Niger.
 
La Historia daría una oportunidad de revancha a un grupo de exiliados españoles que, en su lucha por combatir el fascismo, pudieron formar parte de La Nueve, la 9ª compañía de La Segunda División Blindada de la Francia Libre al mando del general Leclerc, siendo los primeros en entrar en París y liberarla del yugo nazi
Amado Granell, militar español, a la derecha de la fotografía en el periódico Libération del día después de entrar en París.
Su odisea hasta conseguir semejante hito es plasmada con maestría por un Paco Roca que se apoya en las ficticias conversaciones que mantiene con uno de los protagonistas, un excombatiente ya anciano, a través de las que nos permite acercarnos al sufrimiento y la amargura de estas personas que vivieron
«con la muerte al hombro» confrontándolas con la visión actual que poseemos del conflicto. Estas charlas, diferenciadas por la ausencia de color en sus dibujos, nos permiten paladear con más calma la trama que desarrolla el episodio histórico en cuestión y conducen al lector hacia una concienzuda y constante reflexión.


Es la primera novela gráfica de Paco Roca que tengo entre las manos y me ha impresionado sobremanera. Su forma de reflejar la crudeza de la guerra, los ideales inamovibles, la vana esperanza provechosamente alimentada de volver a combatir en su patria o el pensamiento de que luchar por la liberación de Francia era, de alguna forma, hacerlo por la de España son solo algunas de las aristas que convierten a Los surcos del azar en una obra colosal que trasciende la contienda. Un libro valiente y necesario que habla muy bien de la capacidad de transmitir de un autor que nos acerca a una historia conmovedora, al retrato imprescindible de un tiempo cruel donde la absoluta desesperación y la mas firme de las convicciones se dieron la mano.


Paco Roca (Francisco Martínez Roca, Valencia, 1969) es considerado uno de los dibujantes e ilustradores más importantes del actual cómic español. Comenzó publicando para Ediciones La Cúpula (El Víbora, Kiss Comix...) y siguió con obras como Los viajes de Alexander Ícaro: Hijos de la Alhambra o El Faro aunque el éxito lo conquistó con Arrugas (Astiberri, 2007), protagonizada por un anciano con alzheimer, por el que ganó el Premio Nacional de Cómic y que acabaría llevándose, una vez convertida en película, el Goya al mejor largometraje de animación y al mejor guión adaptado. Después vendrían Las calles de arena (Astiberri, 2009), El invierno del dibujante (Astiberri, 2010) centrada en el oficio de dibujante en la España de los años cincuenta o Memorias de un hombre en pijama (Astiberri, 2011) publicado a partir de las entregas aparecidas en el diario Las Provincias. Su último trabajo, Los surcos del azar, ha sido reconocido como el mejor cómic español de 2013 por los lectores de El País y ha recibido los Premio de la Crítica 2014 a la mejor obra y al mejor guionista nacionales.

+ Información:
Twitter de Paco Roca
Cautivos en la arena: Documental que incluye testimonios de supervivientes españoles que iban a bordo del Stanbrook y su exilio en Argelia.

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