El mar de los hombres libres

Leyendo El mar de los hombres libres nos topamos con un texto donde las aventuras predominan en mayor medida que en las dos anteriores obras del autor, La herencia de la tierra y El sueño de la ciudad, manteniendo virtudes como la buena caracterización tanto de los personajes como del escenario histórico en el que se desarrolla.

Nos encontramos en la absolutista Francia de finales del siglo XVIII donde la pobreza y las desigualdades sociales se palpan con facilidad en un país fuertemente dependiente de una tierra trabajada con arcaicas técnicas de cultivo y donde una mala cosecha bastaba para que la escasez campase a sus anchas. Pronto acaecerá la toma de La Bastilla, el simbólico punto de partida de una Revolución con la que los franceses tratarán de encaminarse hacia un profundo cambio.

En Loupian, un pequeño pueblo del sur, es donde crece el protagonista de esta historia. A sus once años Christophe Marchand es un niño alegre que reparte sus días entre las labores de la panadería que regentan sus padres y los juegos propios de su edad. Soñador e inconformista, enseguida se ve imbuido por los turbulentos aires revolucionarios que no le privarán de ver que el ansiado cambio ha propiciado entre otras cosas el ascenso social de la alta burguesía favoreciendo de esta manera que Alexandre, su encarnizado adversario y primogénito de la familia Basset, goce todavía de mayor poder.

Planeta | 2013 | 978-84-08-11227-3 | 608 pp.

La difícil situación en la que se encuentra, enfrentado a un joven tan arrogante como adinerado contra el que nada puede, apesadumbrado por un amor traicionado y soliviantado por un secreto acerca de su pasado que le hace sentirse fuera de lugar; llevará a Christophe a tomar la importante decisión de abandonar su casa y recorrer el mundo que se abre ante sus ojos en la expansionista Francia napoleónica. En su viaje será soldado, corsario y náufrago aunque en su búsqueda personal tendrá que volver a su hogar para encontrarse a sí mismo y luchar por un destino que le realice como persona y le devuelva la confianza en los suyos.

En El mar de los hombres libres se homenajea a la novela de capa y espada, concretamente al folletín literario que se dio a conocer en Francia durante la primera mitad del siglo XIX con obras que han perdurado en nuestra memoria como Los tres mosqueteros o El conde de Montecristo. Como ya puse de relieve, conserva varios de los componentes que han convertido a Andrés Vidal en un autor a seguir. Narrada en tercera persona, la trama está escrita de forma sencilla conduciéndonos con presteza por lugares bien dibujados mientras vemos crecer la historia y a quienes la frecuentan. Sobresale para mi gusto el personaje de la abuela Edith, pegamento de la familia. También me ha agradado la original inclusión en el relato de dos ingredientes como el pan, fundamental sustento de la población, y las especias cuyo comercio será aprovechado por nuestro héroe.


Debe subrayarse que El mar de los hombres libres resultará entretenida para el lector si se enfoca como una novela de aventuras. De lo contrario, podría resultar demasiado ligera para quienes busquen una apabullante muestra de documentación histórica e incluso considerar que se exprime en demasía la contienda en sus páginas.




Andrés Vidal es el seudónimo de Màrius Mollà (Barcelona, 1973), un ingeniero industrial amante de las historias bien contadas. Tras cosechar el éxito con La herencia de la tierra (Planeta, 2010) que describe el nuevo mundo industrial de la Cataluña del siglo XIX y El sueño de la ciudad (Planeta, 2012) donde se adentra en la Barcelona de 1914 que conjuga la creación de las primeras agrupaciones obreras con la construcción de la Sagrada Familia publicó en 2013 su tercera novela: El mar de los hombres libres.

+ Información:
Facebook de Andrés Vidal
Twitter de Andrés Vidal
Primeras páginas de El mar de los hombres libres

No hay comentarios:

Publicar un comentario